SEGURIDAD DE PRISIONES

0

Tema de vital importancia en la ejecución de la pena y durante el procedimiento, támbien, es el que se refiere a la seguridad institucional. Demasiado sabemos que la criminalidad ha evolucionado grandemente a partir del despegue desarrollista de todos los países. El narcotráfico internacional, el crimen organizado, el transnacional, el ecológico, el político y el terrorismo, reclaman una seguridad cada vez más científica y tecnológica, dentro del ámbito de los derechos humanos. Esto significa que los sistemas de seguridad tradicionales deben reforzarse integralmente, para adelantarse al crecimiento delictivo y no seguir corriendo parejas con él, como antaño.

Por una parte, los sistemas de seguridad policial deben afirmar la localización y detencion del delincuente; y por otra, los que se refieren a la administración de justicia, a asegurar el procedimiento para pronunciar, por la autoridad judicial, una sentencia justa y equitativa y los que se refieren a la ejecución de la pena, para garantizar la readaptación social del penado y la tranquilidad de la comunidad.

La doctora Hilda Marchori manifiesta ” que todo penitenciarista sabe que si no existe la seguridad a través de la disciplina institucional, no puede realizar la tarea principal que es el tratamiento y la readaptacion social del interno; y que, referirnos a la seguridad en la institución penitenciaria, significa plantear el tipo de organización básica que necesita tener la prisión para resguardar, proteger y asistir al individuo privado de su libertad, pero támbien y fundamentalmente, asegurar la ejecución de las leyes y reglamentos penitenciarios. Es evidente que la seguridad penitenciaria es el punto básico y posiblemente el más complicado de la tarea penitenciaria”.

Tradicionalmente, han existido instituciones de mínima, media y máxima seguridad.

Las prisiones de mínima seguridad, que son las cárceles abiertas o prisiones sin rejas requieren, como su nombre lo indica, de mínimos aparatos, implementos, personal e instalaciones para el cuidado de los reclusos. Carecerán de grandes murallas, torres de vigilancia, de zonas restringidas, y sectores de clasificácion. Tendrán la apariencia de una escuela o un pequeño hotel, en el cuál, bajo un régimen de auto gobierno, los relcusos las habiten partiendo de un sistema de confianza alcanzado atravez de profundos estudios interdisciplinarios. No se requerirán, pues, tampoco de vigilancia ni de regímenes de trabajo o educacion severos, ni de distribucion de horarios estrictos. Sólo requerirán de un control administrativo y de una supervision de trabajo social y/o, según el caso, psicológico. Estas instituciones son ideales para el tratamiento de delincuentes de baja peligrosidad, condenados con sentencias mínimas u en periodo de prelibertad o sentenciados con sustitutivos penales. Evitan la promiscuidad, no interrumpen los nexos con la sociedad, no provocan el fenómeno de la prisionalizacion y evitan, también, en cierta manera, la estigmatizácion social. Luis Jiménez De Asúa manifiesta que las instituciones abiertas eran las del futuro. Desafortunadamente esto no a sucedido en virtud de las circunstancias socioeconómicas que, a últimas fechas el devenir humano nos ha impuesto.

Las instituciones de seguridad media ya advierten una concepcion más rigurosa, tanto en lo que refiere a instalaciones, como por lo que hace a personal ideología sobre las que se desembolveran sus programas de atencion a sus prisioneros, tanto en el ámbito procesal como en el ejecutivo penal. Estas instituciones deben tener ya una amplia faja de terrreno que las circunde, en contrarse en lugares estratégicos no muy poblados, pero conectados, con infraestructura básica ( sistema de agua, electricidad y vialidad) etc. Poseer de igual forma elevadas murallas que circunden a las instalaciones en donde se encuentran los reclusos esta rodeadas por cinturones de seguridad restringidos en donde puedan transitar libremente vehículos de patrullaje; contener en su interior las instalaciones que reclama el tratamiento: Ingreso, observacio, clasificacion, dormitorios, en general, todos aquellos elementos que son necesarios para lograr los fines de la pena y del proceso. Estas instituciones son semejantes a una pequeña ciudad en donde, durante un tiempo que aveces puede ser muy prolongado tendrán que vivir adecuada y decorosamente, dentro de un ámbito preescrito por los derechos humanos grupos de presuntos delincuentes o penados.

Estas mismas instituciones de seguridad media deberan estar reforzadas por personal adecuadamente seleccionado, capacítado y actualizado en sus conocimientos, contendrán armamento disuasivo y represivo suficiente en buen estado y caminarán sobre un régimen de clasificacion estricta.

Las instituciones de máxima seguridad, como dice Salvador López Calderón deben cubrir, entre otros, los siguiente requisitos:

1.- Separación tajante de relación entre personal de custodia e internos.

2.- Ampliacíon en la restricción de la áreas ambulatorias.

3.- La limitación al máximo de los contactos del exterior por parte de los internos.

4.- La mínima comunicacón entre los propios internos.

5.- La máxima restricción en los accesos de la institución.

6.- La reducción al máximo de las actividades integrales del recluso.

7.- El aprovechamiento de la tecnología enfocada hacia la seguridad, támbien al máximo.

8.- El uso de armamento moderno, de ámplio impacto tanto disuasivo como correctivo, y

9.- Que las áreas de construccion de las instituciones se encuentren en lugares estratégicos, separados de los núcleos urbanos importantes pero bien comunicadas y salvaguardadas de la vulnerabilidad de los ataques externos realizados por la delincuencia organizáda.

Respecto a cada uno de los puntos, el autor concluye conque la máxima seguridad no descanza en situaciones de tipo materia ( instalaciones, armamento, etc.) si no en el clima psicológico que todas las acciones conjuntas provocan en el ambiente institucional y que los sistemas de máxima seguridad deben reunir, al mismo tiempo, la firme salvaguarda del proceso y ejecución penales, dentro del ámbito de los derechos humanos, además, estos sistemas deben proveer al igual que cualquier otro de media o mínima seguridad, a la readaptación social.

Comparte en redes sociales:

Sobre el Autor

Dejar un comentario